miércoles, 7 de septiembre de 2011

Imagine

Llego al hotel, había sido un día durisimo. En recepción le habían dado alguna carta. Subió hasta su habitación, en el duodécimo piso, saco la llave - una tarjeta con el logotipo del hotel - del bolso, abrió la puerta. La luces se encendieron automaticamente "¡por fin en casa!". Dejó la tarjeta, las cartas y el bolso sobre un mueble de la entrada. Avanzó por el pasillo hasta llegar a uno de los dormitorios; se quito los zapatos, unos Vuitton negros, clásicos de 20 cm de tacón, la estaban machacando los pies. Apoyo la planta sobre el frió suelo de mármol, le dolían, llevaba todo el día sobre ellos, ya era hora de quitárselos y, ese frió suelo se agradecía. Fue hacia el salón, disfrutando de cada pisada, miro el teléfono, tenia nuevos mensajes en el buzón.
Mensaje numero uno, recibido el día 10 de Agosto a las 19:30- dijo la maquina.
     -Hola...¿Lucia? ¡vaya! una vez mas tengo que hablar con el contestador...ya es uno de mis amigos, ¿eh?
 Bueno, a los que iba....quería saber si querrías....pipipipipipi
Mensaje numero dos, recibido el 10 de Agosto a las 19:35 -repitió la maquina
     -Lucia, soy yo de nuevo, Luis, se debió cortar antes la llamada...pues eso...que...si querrías venir a cenar conmigo...Bueno, tienes mi móvil, llámame. Un beso. pipipipipi
Mientras escuchaba los mensajes, Lucia había preparado en la mini cocina un bocadillo vegetal y metió un zumo de naranja en la nevera. Después, fue hacia el baño, abrió el grifo de la ducha. Se quito la ajustada falta, una falda negra de CH y, poco a poco, mientras escuchaba atentamente a los mensajes, se siguió quitando la ropa y se metió en la ducha. El agua cálida caía sobre su rubia melena...
Luis, trabajaba con ella, era el traductor en los juicios, la llevaba invitando a tomar algo, a salir, al cine...durante varias semanas. Era un buen partido, un buen tipo, pero ella ahora no quería nada; no pasaría mucho mas tiempo en esta ciudad, estaba defendiendo a un jeque árabe, el proceso les estaba llevando mas tiempo de lo que pensaban y ella había terminado por viajar a esa ciudad, alojándose en un aparta hotel que pagaba su cliente.
Salió de la ducha y cogió un blanco albornoz, olia a limpio, a suavizante, olia a relajación. Ese olor...la recordaba a su hogar, a la frescura de la montaña...las verdes praderas en verano, los congelados, y nevados, lagos en invierno. Se recogió el pelo en otra toalla, también blanca, se puso las zapatillas y fue hacia en dormitorio, se puso un ancho pijama azul y se desenredo el pelo. Hacía fresco, cogió una sudadera de "Oxford University" . Ya en el salón cogió el sandwich, el zumo y encendió la television, estaban echando un repetitivo programa de baile. Volvió a escuchar los dos mensajes de Luis, y uno de su jefe que no había escuchado, debía de estar en la ducha cuando el contestador lo reprodujo, la pedía que le llamase enseguida, quería que se reuniese con el mañana, dos horas antes del juicio. Llamó a su jefe, acordaron un lugar donde quedar.
Cogió el teléfono de nuevo, marcó un numero
-Pi pi pi pi
-¿Diga?
-¿Luis? Soy Lucia

viernes, 5 de agosto de 2011

Parte 1: Paris, je t´adore

-¡Florian! Traeme el cuaderno, y los nuevos diseños. ¡Ah! y la agenda, tengo que llamar a madame Bourloi para la entrega de la semana que viene - gritaba María desde el otro lado del estudio.

María tenia un estudio en un barrio céntrico en la quizás fuera una de las mejores ciudades del mundo. Llena de tiendas, turismo, estilo... una ciudad donde, según decían, eran posibles los sueños. Cada mañana, los rayos de sol la despertaban al entrar en su pequeño estudio, su pequeña buhardilla, donde pasaba la mayor parte del tiempo entre proyectos, diseños, artículos... y, es que, María, no era una chica normal. María era una de las reporteras mas famosas de la ciudad, y... ¡no solo eso! También tenia su propia marca de ropa.
Desde que se había mudado a esta ciudad todo la iba viento en popa, bueno, todo no. Vivía en PARIS,  la ciudad del amor por excelencia. Todos los 14 de febrero miles de parejas se agolpaban en las calles para poder disfrutar de esa mágica ciudad, poder estar delante de la grandiosa Torre eiffel. Y es que, para estar en una de las ciudades mas románticas del mundo, eso era justo lo que la faltaba: Amor.
Cuando se tuvo que venir a vivir a Paris, tuvo que renunciar a muchas cosas. Estaba en esta ciudad gracias a una gran oportunidad y no podía perderla, no podía estar preocupandose del amor, a pesar de que envidiaba enormemente a todas esas parejas que iban a Paris, su Paris.
Maria sale al balcón, desde ahí puede observar la ciudad en todo su esplendor. Está atardeciendo y, al fondo se ve como la Torre Eiffel poco a poco se va entregando a las garras de la noche. Eso la hace recordar, la hace recordar su primera visita a Paris, con tan solo 20 años. Fue hace tan solo cinco años, pero parece que fue hace una eternidad....


domingo, 31 de julio de 2011

Y yo te quiero a ti y solo a ti
como nadie mas te quiere y no sabes lo que siento cuando te hago sonreír.

sábado, 30 de julio de 2011

A veces, levantarse no es una opcion. No podemos quedarnos en la cama, acompañados de sueños e ilusiones y, de este modo, no enfrentarnos a la oscura realidad, donde tus ilusiones se van por el retrete, donde tus sueños no se cumplen, donde preferirias no vivir. Esa realidad donde te gustaria que tus sueños, tus deseos, tus fantasias se cumplieran.

sábado, 25 de junio de 2011

TimeToTime

Un año, día arriba, día abajo. Un día como hoy un año atrás.
Ya nada es igual, el tiempo pasa, nosotros pasamos, el tiempo nos cambia y nosotros nos dejamos cambiar. Nos influenciamos por los demás, incluso por nuestra propia ignorancia, hasta llegar a un punto en el que hacemos daño a aquellos que algún día fueron nuestros confidentes, nuestra gente de confianza. Aquellos que un día nos antepusieron a sus propios intereses. Pero es que la vida es así, nadie pertenece a nadie, todos somos falsos, rencorosos, idiotas e influenciables. No se puede pedir el cielo cuando no nos pertenece la tierra, no podemos pedir que el tiempo no pase, que la gente no cambie, porque eso es necesario, es totalmente necesario para, en la mayoría de los casos, darte cuenta que aquellas personas que poníamos por delante de cualquier cosa terminaran por desaparecer. La vida es así y, como bien me han dicho, la gente que te quiere de verdad se cuenta con los dedos de UNA mano, pero...¿como diferenciar quién te quiere de verdad y quien lo hace de mentira? Seguramente esta sea una diferencia que nunca podremos encontrar.

Son las 7 de la tarde.

sábado, 11 de junio de 2011

Adiós instituto

Hoy es uno de esos días que nunca te imaginas que vayan a llegar. Hoy ha sido la última vez que cruzaremos la puerta de ese instituto como alumnos. La próxima vez que crucemos esas puertas ya habremos hecho la selectivida,d ya estaremos a un paso de la universidad. Han sido los 6 años. 6 duros años. 6 años de risas, lloros, clases, examenes, amigos, amores, excursiones. 6 años con sus momentos buenos y sus momentos malos. 6 años que parecían que no se iban a terminar nunca. Aún recuerdo el primer día, cuando un puñado de niños de 11 y 12 años asustados entrabamos por esas grandes puertas, ante nosotros se encontraba el Lancia. Nos fascinaba, nos parecía enorme, nos empeñábamos en llegar antes de las 8:30, aunque las clases no empezasen hasta las 8:40. Cada mañana, hiciese frió o calor, lloviese o nevase, fuera de día o de noche. Eramos niños, inocentes , que llenábamos cada mañana nuestras mochilas con miles de ilusiones. El instituto era algo mas que un sitio donde aprender, para nosotros significaba ir al "cole" de mayores, ser "mayores", aunque muchos no levantasen mas de metro y medio del suelo. Veíamos a los de 2bachillerato y pensábamos "¡Que grandes!" , no creíamos que nosotros fuésemos a ser así y...¡ya veis! ahora ya hemos terminado ese ultimo curso, ya no llenamos las mochilas de ilusiones, las llenamos de libros que preferiríamos no ver, ya no llegamos a las 8:30 sino a las 8:45 (tarde, para variar), ya no vemos a los mayores como gente "grande", sino a los de primero de la ESO, "cada vez más pequeños".
Tantas cosas hemos vivido entre esas paredes bicolores. Amistades nuevas, viejas. Amistades que nacieron, otras que se destruyeron y, otras que están en punto indefinido. En estas paredes se quedara nuestro "amor" ese chico/a que siempre nos gusto y que no todos consiguieron conquistar. En esas paredes se quedan todas nuestras risas. Ya no volveremos a estar arropados como hasta ahora, todo cambiará. Ahora ya se terminó. Se cerro esta etapa. Ahí se quedaran los buenos años y el insufrible 2bachiller. Tras esas grandes puertas verdes y con cristal se quedan nuestros sueños, nuestras ilusiones, aquellas con las que aquel primer día de instituto cruzamos esas mismas puertas