¿Sueñas? ¿Vives? ¿Imaginas? ¡Ven! Visita mi propio cuento de hadas, dejate sorprender por una soñadora.
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jueves, 2 de junio de 2011
HappyDays
Quise contarle al mundo que era feliz. Quise contarle a todos que el sol volvió a salir. Pero, tengo miedo, mucho miedo a que todo sea un sueño, a despertarme y que todo sea un sueño, volver a estar en uno de aquellos horribles días de lluvia, de nubes. Volver a no poder sonreír por sentir únicamente feliz, no por tener que fingir.
domingo, 22 de mayo de 2011
lunes, 28 de marzo de 2011
NO todo lo que parece ES
Llueve. Es un día gris, oscuro, con cierto toque de melancolía. Miro por la ventana de mi habitación, esta atardeciendo, chispea un poco. Al fondo, entremezclándose con el grisáceo cielo veo las montañas. Esas montañas que tantas veces veo, tantas mañanas, tantos días. Esas montañas que en invierno están cubiertas de blanco y en verano de verde. Esas montañas, mis montañas.
El día ha estado completamente bañado por esa incansable lluvia. Pienso en todos los acontecimientos de este día, ha sido extraño. En clase, a penas hemos hecho nada, nos han dado un par de notas y no hemos tenido toda la mañana clase, una vez mas, el profesor de matemáticas falta( No es solo nuestro profesor, si no que también es el director, parece que pretende que en lugar de suspender 15, suspendamos 30, porque entre las dos próxima semanas, solo tenemos clase con el un día; luego se queja de los malos resultados. ¡qué no falte a clase!).
Aprovechando esta hora libre, decido dar una sorpresa. Me hace mucha ilusión ver su cara al verme allí, esperando. Consigo llegar, solo me he equivocado un par de veces de calle. Empieza a chispear de nuevo, parece ser que este horrible tiempo no nos va a dar tregua (al contrario de lo que dice el hombre del tiempo). Es el típico día que normalmente no tendrías ganas de nada, que no entiendes porque la gente sonríe, está enérgica. Tu solo verías ese día de tristeza, frió y recuerdos ya olvidados pero, no, para mi no. Hoy soy una de esas personas energicas, sonrientes. Quiero sonreír, gritar a los cuatro vientos que estoy contenta.
Pasamos la tarde, una tarde magnifica (solo estropeada por una clase particular de lengua), una tarde lluviosa si, oscura, también pero, magnifica. Llena de bobadas, risas, caricias, besos y mas besos.
Una tarde oscura, gris y lluviosa, parece la predicción de un día horrible pero, no todo lo que parece es.
El día ha estado completamente bañado por esa incansable lluvia. Pienso en todos los acontecimientos de este día, ha sido extraño. En clase, a penas hemos hecho nada, nos han dado un par de notas y no hemos tenido toda la mañana clase, una vez mas, el profesor de matemáticas falta( No es solo nuestro profesor, si no que también es el director, parece que pretende que en lugar de suspender 15, suspendamos 30, porque entre las dos próxima semanas, solo tenemos clase con el un día; luego se queja de los malos resultados. ¡qué no falte a clase!).
Aprovechando esta hora libre, decido dar una sorpresa. Me hace mucha ilusión ver su cara al verme allí, esperando. Consigo llegar, solo me he equivocado un par de veces de calle. Empieza a chispear de nuevo, parece ser que este horrible tiempo no nos va a dar tregua (al contrario de lo que dice el hombre del tiempo). Es el típico día que normalmente no tendrías ganas de nada, que no entiendes porque la gente sonríe, está enérgica. Tu solo verías ese día de tristeza, frió y recuerdos ya olvidados pero, no, para mi no. Hoy soy una de esas personas energicas, sonrientes. Quiero sonreír, gritar a los cuatro vientos que estoy contenta.
Pasamos la tarde, una tarde magnifica (solo estropeada por una clase particular de lengua), una tarde lluviosa si, oscura, también pero, magnifica. Llena de bobadas, risas, caricias, besos y mas besos.
Una tarde oscura, gris y lluviosa, parece la predicción de un día horrible pero, no todo lo que parece es.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Absurda soledad.
Llego a casa. A fuera, en la calle, hacia mucho frío, acompañado de una densa lluvia. Encendió el portátil, era nuevo, se lo habían regalado hacia unas semanas por su cumpleaños, por su dieciocho cumpleaños. Encendió el tuenti, algún privado, algún comentario en el tablón y algún que otro comentario en foto. En el chat había poca gente conectada, no llegaban a mucho mas de medio centenar, pero también era normal, era viernes noche. Miro así por encima quienes estaban conectados. A simple vista nadie importante. Minimizó la ventana y se puso a ver una película; de repente el sonido de mensaje nuevo del tuenti. Era aquel chico, siempre la saludaba, aunque había habido una época que casi ni se hablaban, la saludaba con un guiño. Era encantador,pero, a veces la hacia dudar sobre los sentimientos de ella misma, pero luego, llegaba un momento, después de que todo estaba genial que, cuando hablaban todo era extraño, eso la asustaba. O las despedidas con un te quiero, eso también la asustaba...era encantador, siempre atento y dispuesto a sacarla una sonrisa en el día más triste de su vida. pero, ahora no le apetecía hablar con el, con el ni con nadie. Bueno, con nadie con nadie no...la gustaría recibir una llamada, una llamada que llevaba esperando semana tras semana, un llamada para simplemente decir bobadas, una llamada para poder reírse a carcajada limpia, una llamada para poder hablar y llorar si era necesario, una llama sin tiempo, sin limite, sin prisas, una llamada que durase horas, una llamada que como tantas otras veces la hacia sonreír nada mas oír esas voces, una llamada con noticias, novedades ya perdidas, una llamada con alguna que otra ilusión, fantasía o proyecto de futuro, una llamada. un ruido la sacó de sus pensamientos, era otro mensaje del tuenti chat, era de ese chico de nuevo, la decía que quería verla. Cerro el ordenador. No podía seguir con aquello. Se puso las botas y salió de casa. Se puso los cascos y encendió la música a todo volumen, quería olvidarse de todo, aislarse, por unos minutos, del mundo. La gente a su al rededor corría, iba a toda prisa, de un sitio para otro. No entendía esa estúpida razón por la cual había que ir con prisas siempre. Recorrió las calles de la ciudad, de vez en cuando se encontraba con algún conocido. Las calles frías y húmedas, por la lluvia recientemente caída, daban la impresión de soledad, soledad como la que ella sentía ¿Cómo había llegado a ese punto? No lo sabia. No sabia como había pasado de ser una persona con las cosas claras a dudar tanto, de una persona feliz y siempre con gente a una persona triste y amiga de la absurda soledad.
Es un sueño especial:
¿Cómo había llegado a ese punto?,
Absurda soledad,
Fragmentos,
Lluvia,
Otros,
segundo de bachillerato,
Te quiero,
Triste,
Tuenti
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